20/10/13

trasnoche .

Ya aterrizados en el aeropuerto de Sydney, y aunque las extremidades no me respondían al 100% caminamos hacia migraciones.

En el camino nos detuvo un último free shop, y una go pro hero 3+ que quería irse con nosotros a toda costa, hasta que lo consiguió! Y no tuvo que hacer absolutamente nada para lograrlo jajaja. Las primeras compras innecesarias y necesarias del viaje (adaptadores de corriente y tarjetas de memoria, sin eso, hoy no tendríamos ni registro ni forma de hacer llegar estas señales de vida al otro lado del Pacífico) y seguimos camino…

Así como si fuese o no, un inconveniente, el Sr. que nos tocó en suerte nos preguntó preocupado por la posibilidad de que pudiéramos haber estado en Argentina los últimos 5 días… A lo que la respuesta fue… llevamos por lo menos los últimos 28 años estando ahí? jaja 

Intercambio de miradas, pasaporte, cara, pasaporte… Sello y adentro!

Buscamos nuestras valijas, y siguiendo todas las señales que existen (que las tienen y de sobra, por cada señal, tienen por lo menos tres carteles, distintos con diferentes niveles de lectura, y por si llega a caber la posibilidad de que uno sea muy "boludo" en el lugar menos esperado, tenés una A4 impresa blanco y negro, con la flecha y el EXIT que estabas buscando, aún cuando el pasillo es ONE WAY! nada librado al azar)

Una vez afuera, y como nos indicaba la investigación que llevamos haciendo hace meses, las opciones que teníamos para salir del aeropuerto y llegar al centro de Sydney eran mediante bus o tren. Ni bien vimos todos los carteles del tren Airport Link, allá nos dirigimos sin más! La teníamos tan clara que ni falta hacía pasarnos por un centro de información,

Nos acercamos a la boletería, compramos nuestros dos tickets a Circular Quay, que era lo que nuestra investigación nos indicaba como destino final que más nos convenía, pagamos con tarjeta de crédito (de momento, no hemos tenido la necesidad de usar ningún efectivo, ni siquiera en el kiosco para comprar un agua mineral!) y bajamos al andén a esperar por el próximo tren que estaba a 10 minutos de llegar!

Y llegó, en el tiempo indicado, un tren de dos niveles y un entrepiso… un lujo! Subimos! Arriba había poca gente, pero toda parecía estar vestida para un evento importante, un casamiento, o una gala (algunas un poco más osadas que otras, pero todas las mujeres súper producidas, y todos los hombres, súper elegantes!)

Mientras viajábamos, buscamos entre todos los papeles la reserva del hostel. Un pequeño mapa nos indicó que nos estábamos por bajar en el lugar equivocado. Y que por lo menos nos iba a estar dejando a 15 cuadras, y además que había otras opciones más cercanas, pero gracias a previas experiencias con los tickets con destino definido, decidimos bajarnos en ese lugar de todas formas y caminar, y por suerte, fue una decisión acertada! porque finalmente el ticket servía también para salir de la estación, y si lo hubiéramos intentado hacer en otra… todavía estaríamos dando explicaciones! (que raro habla el inglés esta gente, no sólo que no se les entiende nada, sino que a ellos también les cuesta entender!!!) Algo falló en nuestra investigación previa, pero por suerte, no fue tan grave!

En 10 minutos ya estábamos en Circular Quay, salimos de la estación y la primera vista fue directa al Harbour Birdge, que alucinante!! Ya estábamos en la bahía de Sydney! La misma de Nemo! 

Empezamos a caminar por George St., la calle de nuestro hostel y era como estar en una fiesta en el medio de la calle! No sólo estaba lleno de gente, sino que había grupos por todas partes festejando por distintos motivos, y se los podía identificar. Cumpleañeras de 18 años, Bride to be, una convención de disfraces o simples fiesteras! La calle está llena de bares, y boliches de moda. Lo que nos parecía raro es que eran apenas las 21 hs. y algunos ya estaban para terminar la noche (más tarde nos enteramos de que la gente tiene serios problemas con el alcohol y que salen apenas terminan de trabajar de after office y ya a las 22 hs, se han tomado la vida!)

Así fue como caminamos entre el tumulto de gente, que era casi como un zoológico de la noche australiana, y llegamos al hostel, todavía no del todo decididos si post baño íbamos a volver a salir o no por un paseo.

Entre dudas, nos bañamos y…. SALIMOS!

Emprendimos la misma caminata de llegada al hostel, pero ahora deshaciendo el camino hacia Circular Bay. Cada vez había más gente en estado deplorable, pero tranquilos, sin problemas… Nos advirtieron de la presencia de muchos homeless últimamente, pero nosotros sólo vimos acompañando a los borrachos, y sin distinción!

Caminamos por The Rocks, un barrio con una arquitectura un tanto diferente al resto de los edificios que se ven por el distrito financiero y comercial, está en un lugar privilegiado, entre la Ópera y el Puente de la ciudad por lo que tiene también unas vistas sin comparación, muchos restaurantes, bares, música, un barrio con aires bien bohemios, callejuelas, y estilo colonial.

Nos acercamos aún más a la bahía, para las fotos de la Ópera y del Puente, y ahí, entre charlas con los primeros Argentinos que nos cruzamos (eran del Chacho, llevaban 10 días ya en Australia, no estaban familiarizados con el inglés y estaban desesperados por hablar con alguien en español) comentarios, sugerencias, fotos, y despedida… pasó el primer día con el cansancio, las ganas de dormir, y la mar en coche… no sólo caminamos bastante, sino que también nos hicimos una parada en McDonalds, después en un kiosco para comprar chocolate y al fin... llegamos al hostel de vuelta a las 3 am de la mañana!


A las 5.30 am, ya sentíamos que habíamos dormido demasiado….



 

 


 








 



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